Google Analytics es un servicio gratuito para recopilar y analizar las estadísticas de visitas de una web. Muchos webmasters no ven dificultad en usarlo, ya que se configura instalando un fragmento de código en las páginas. Pero no es tan sencillo como parece a primera vista.
Para qué sirve Google Analytics
Primero, veamos para qué sirve Google Analytics. El servicio recoge datos actualizados sobre el número de usuarios únicos que han visitado la web en un día o en un periodo concreto. Además, incluye más de 100 parámetros avanzados para el análisis. Contar visitantes es solo la punta del iceberg.
Google Analytics tiene dos herramientas principales: métricas y dimensiones. Las métricas muestran cifras generales: número de visitantes, tiempo en las páginas, porcentaje de clics y de rebote, etc. Las dimensiones dan datos más profundos: ubicación de los usuarios, edad y dispositivo desde el que acceden. Todos estos datos se reúnen en una tabla que se puede ampliar o reducir. A partir de ellos, los especialistas en SEO y marketing llevan a cabo la optimización SEO y crean campañas publicitarias.
El servicio tiene muchísimas mediciones (más de 300), pero se pueden agrupar en dos grandes bloques:
- Fuentes de tráfico: estos datos ayudan a analizar el tráfico entrante contando usuarios y otros valores;
- Factores de comportamiento: estos valores ayudan a analizar la implicación de los usuarios con el contenido (cuánto tiempo pasó cada uno en las páginas, dónde hizo clic, hasta dónde leyó un artículo, etc.).
A partir de estos dos grupos se calcula la conversión (expresada como ROI). Es el criterio principal de la calidad del tráfico y la respuesta. Al fin y al cabo, el objetivo de cualquier web es atraer público y conseguir que actúe (por ejemplo, leer un artículo hasta el final, pedir que le llamen, comprar un producto o contratar un servicio).
Cómo se evalúa el tráfico con Google Analytics
Sin Google Analytics sería imposible valorar la calidad del tráfico. A un principiante le puede costar abarcar toda la información de golpe, así que destacamos algunos criterios clave:
- número de visitantes únicos de toda la web o de páginas concretas;
- descripción del tráfico (ubicación por IP, edad, tipo de dispositivo, nivel de interacción);
- porcentaje de rebote (cuántos usuarios cerraron la página nada más abrirla);
- retornos (cuántas veces volvieron los usuarios a la página anterior).
Con esta información, Google determina por sí mismo el interés del público por el contenido. Si el porcentaje de rebote es bajo y las páginas por sesión son muchas, la web aparecerá más arriba en los resultados. Esto permite que el contenido sea más interesante y valioso para el usuario.
Qué más se puede saber con Google Analytics
La herramienta del buscador más conocido no son solo cifras secas. Sus informes revelan muchos detalles interesantes:
- la velocidad de carga de las páginas en móviles y ordenadores;
- desde qué plataformas llegan más visitas (por ejemplo, iOS o Android, Windows o macOS);
- qué tasa de conversión alcanza la web (por ejemplo, la proporción entre visitantes y compradores de una tienda online);
- qué eficacia tienen las campañas de publicidad en buscadores.
Cómo se configura Google Analytics en una web
Para configurarlo se instala un código JavaScript especial. A partir de ese momento, todos los datos se registran automáticamente y se envían al panel de forma estructurada.
El código se obtiene en google.com/analytics. Hay que crear una cuenta nueva y poner nombre a la propiedad para no confundirse después. Ten en cuenta que puedes conectar varias webs a una misma cuenta. Después se trabaja con la propia web: se introducen la URL, el sector y la zona horaria. El proceso termina al pulsar «Obtener ID». Ese es el ID de la nueva etiqueta que hay que añadir a la web.
Ya conoces las funciones principales de Google Analytics, lo que te ayudará a entender lo básico de esta importante herramienta. Pero no intentes configurarla tú mismo si no tienes experiencia. Lo mejor es confiarlo a los especialistas del estudio CYBORG.